jueves, 26 de marzo de 2009

Colectivo

Ru, ruuuuu… -bus- música, chofer, gente… mirada al vacío… Jeremías piensa en el porvenir de su vida y se haya entarimado cantando con cabello largo, se escucha su voz visualiza la locomoción de su cuerpo sabe que lo están alabando sabe que se desgarran la piel con sus uñas por él…

Buenos días damitas y caballeros -vendedor- poco afable mirada amenazadora inspira temor, se dirige donde Jeremías que se encontraba ido… se sienta.
-Apoya ahí
-No tengo
-Chuta loco apoya
-No tengo dinero
-Todo bien…

Ya pasada la tensión se acordó de una riña que tuvo con un pretensioso de mujer ajena, lo coge lo mira intensamente, a Jeremías le brillan los ojos como los de un felino danzando por el noctámbulo mundo sin el cobijo del sol… cogió un combo y ayudándose con la fuerza de la gravedad lo deja impactar en la sutura interparietal del cráneo de aquel individuo imprudente acechador de mujeres tristes, maltratadas y humilladas ¡Quién lo manda a ser pretensioso de mujer ajena!
-Pobre-
¡Permiso!
-Jeremías ¡Despierta!-
En el ascenso de su mirada Jeremías va dilucidando una figura que encaja en la prelujuria y cede el semipermiso aquel que solo se le permite a quien se dirige a sentar junto a quien lo permite en esos asientos de dos y hace un leve movimiento de su cuerpo para que la persona entre sin problemas a sentarse cuidando no hacer interpretar situaciones fuera de contexto, pero Jeremías mientras da el correspondiente permiso explicado con su codo roza la grieta de los glúteos de dicha mujer que solo buscaba comodidad.

Ya la tiene junto a él, en su conciencia está que una frenada o una curva puede ser determinante y ansía eso con paciencia.

-Giro brusco a la derecha-

Los cuerpos se inclinan a la izquierda, las manos de Jeremías accidentalmente tocan las piernas de la víctima.
La ve con el rabo del ojo izquierdo, sus piernas su rostro, la mira fijamente en espacios de tiempo como viendo algo después del vidrio de la ventana del bus, una sonrisa de la mujer alteró el entendimiento de Jeremías que no hace más que pensar que aquella chica tiene un pensamiento homogéneo respecto al de él entonces lo que hace es sonreír picaréscamente siendo cómplice de una suposición. Una erección compromete la situación pero la acción de lampar a una ya imaginada lujuria produce caso omiso de Jeremías hacia las reacciones de su cuerpo, mientras la chica empezaba a darse cuenta de lo que estaba sucediendo lo cual envilecía la imagen que Jeremías proyectaba, aunque él se daba cuenta de que todo se volvía objetivo, él desarrollaba una fatuidad que lo hacía mantener el voyeurismo algunas cuadras más.
El calor aumentaba y la gomina se chorreaba en el cutis del vanidoso y abigarrado pueblo

-Hola
-[…]
-…
-¿…?

Jeremías se ruborizó al notar que su pensamiento no fue el que correspondía con la realidad, ya nada lo sacaba de esa neura situación, lo que lo salvaba era componer un semblante mortecino para aliviar al la mujer del susto de algún impulso depravado.
Llegó el momento de que ella se baje del bus
-Permiso por favor (Voz histriónica)
Jeremías se para de su asiento para dar una salida cómoda a la chica nunca faltando a las reglas de la visión, ella sigue
-Pare por favor

Al asentar a la chica en la vereda el chofer emprende la mínima velocidad y al contacto visual paralelo de la ventana donde estaba jeremías hasta la ubicación de la chica se miran y una sonrisa entrecortada de la simpática chica delata la realidad de las suposiciones de Jeremías…

Ru, ruuuuuuu…

2 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
vamp dijo...

MUy bien relatado, me hiciste vivir el momento en mi mente.
Te cuento que tambien escribo cosas secuales o misteriosas, y siempre sale alguien q t dice si el del relato es uno jajajaja

Besos, visita mi pagina.