jueves, 30 de enero de 2014

A ella

Nuestros labios se funden
en el beso
nuestros ojos se desafían
se agarran con sus pestañas
tal como cuando el amor
agarra con sus frías manos
la inocencia.
 
El tiempo trabaja
como hormigas
construye tu muerte
morirás respirando
el dióxido de mi respiración.

Yo sé que la muerte
Te Será una camisa muy angosta
Vendrás por las noches
para halarme los pies
caeré al suelo
habitaré el sueño fuera de la cama
cumpliendo los tips que rompen la rutina del sexo.

Sobre mi cuerpo
fumarás el cigarrillo del infierno
ojalá pases el humo
a mi interior
desde tu boca pálida
cuando te ruegue una mordida.

En el lago de mi cuerpo
hundiré tu rostro
hasta ahogarte
y en la asfixia
aprovecharme
en el auxilio cómplice
al darte mí aliento.

Toma un cuchillo
rompe tu lienzo
y líbrate de mi pincel
que te agrede,
y sucumbe en la caída
en el abismo de los muertos.

viernes, 24 de enero de 2014

Metanoia

  


En la muerte
la soledad nos ultraja
¿A quién le interesa un cuerpo podrido?
si dicho cuerpo solo es un banquete
para gusanos hijos de la putrefacción
devoradores de vísceras
amantes de la muerte.

El que no tiene objetivo
en la tierra natal
es un viandante del vacío
que deja su rastro
cuando empapa la superficie
con el llanto.

Carecer de objetivo
es renunciar abrazando a la valentía
en el ayuno perpetuo.

El hartazgo es locuaz
el escape se nos instala.
En la transpiración habita el frío,
rechinan los dientes.

Nos ruborizamos
por la diatriba
en la guerra del humano vs humano,
la vestimenta importada es rating de grandeza
nunca hizo falta armas para quitar vidas
el mortero es la existencia.

No hay demanda
respirar el snob envuelto en el viento
es sobrevivir
para el quien se adapta
el que no se adapta, no respira.

El día que dejen las diestras y las siniestras
ningún ser humano anhelará migas de pan
con cara de personaje pintado por Guayasamín
gruñendo con la trompa en el suelo
como perros.
El denominador común es la queja y el llanto:
humillación y prepotencia entre seres homogéneos.
Si los fémures se parten ¡Quién nos limpiará la mierda!
¿La derecha? ¿La izquierda?
Seremos dignos de una patada estomacal.

La luna ingiere lo ácrono
que escupe la noche,
se camina en callejones oscuros y meados
cavilando la exégesis de la realidad
teniendo en cuenta que nadie es digno de lágrimas
ellas existen para desahogarse solas
no para peticiones que deprecian la autoestima.

Tenemos que sobrevivir
siguiendo el vulnerable sendero
hacia la metanoia de los ideales y
caminar desvestidos por la existencia blanca
sin el ultraje del color
sin el ultraje del tiempo
cobijados de nihilismo puro
cálidos en la desnudez.