miércoles, 3 de agosto de 2016

Urgencias

foto: Eduardo Jaime



Hay una fila larga de urgencias,
con una sola decisión como acto terrorista
elimino en un segundo de explosión todo
y me quedo dentro del polvo que se levanta
con una sensación de tener ya todo solucionado.

Las urgencias son indestructibles
y la única salida que hay es resolverlas
pero cada vez llegan más, las trae el tiempo
más y más, no paran de llegar, la fila
se torna infinita, inconmensurable, aterradora.

Sin embargo esas explosiones, esa polvareda
quita temporalmente aquella sensación de ansiedad
al ver que los problemas que se dan normalmente en la vida
están cuesta arriba y aparentemente muy remotos de resolver
una nube de polvo entonces sirve.

¿Qué queda? Creo que nada
salvo que dejarse abstraer por el arte
quedarse absorto ante su postura conquistadora
ante su seducción que nos quita un pedazo de vida
para ahí encajar su quid, eso que nos droga.

El arte está en el color vacío del techo
cuando en mi estado onírico que me eleva
fantaseo mi ser en bellas formas.
Mi “valioso tiempo” es aniquilado 
vivir mejor en el pensamiento compensa.