domingo, 9 de abril de 2017

Academia Naval Guayaquil




!Alinen arr! !Vista al frent!
Honores a la bandera
Atención vista a la de re!!

Salve oh patria, mil veces
Oh patria, gloria a ti, gloria a ti…


Se acababa el himno y la bandera seguía ondeando
ya más desteñida que otros lunes pasados.

¡Vista al frent!

Todo el pabellón como ráfaga regresaba
sus cabezas a su posición original.
Todos pubertos
entre paredes mitad celestes mitad blancas,
los colores libertarios de la ciudad,
ahora se entiende el éxodo.

Cuando éramos niños ahí por el 93
recuerdo que nos hacían cantar:

Marañón, río mar
descubierto por nuestra nación
otra vez, tú serás
avanzada de nuestro Ecuador.

A mi patria le robaron
el gran río marañón
y sus aguas son holladas
por la sombre de un oscuro usurpador


Chouvin se habría sentido orgulloso al ver
esos obedientes e irracionales pequeños
de cabello corto y boina
prestos a hacer lo que fuese por complacer a su inspector,
éramos unos soldaditos.

La leyenda decía que en ese colegio vivía el tintín,
en la novela Siete lunas y siete serpientes al tintín se lo describe
hipersexual, su falo le llegaba hasta al piso sus pies estaban al revés.
Nosotros pensábamos que se trataba de un simple duende
los niños se cagaban sentados en sus bancas sin avisar
esperaban hasta la salida
con el culo y el cuerpo entristecido.

Ya no era tan niño, unos 12 años y no me daba la gana estudiar
todo se me había acumulado en la vida, sobre todo los deberes
en los cuadernos había un gran vacío,
en mis conocimientos convencionales también había un gran vacío…
a pesar de eso pasaba de un periodo lectivo a otro 
muy fácilmente ¿Cómo lo hacía?
Dejaba un billete de 20 mil sucres entre las hojas del libro de matemáticas
para coimear al profesor.

Profesor me he quedado supletorio en su materia 

Y qué puedo hacer, cómo te puedo ayudar hijo mío

No sé profesor

tengo 20 mil sucres
No me enseñes eso hijo, hagamos algo, deja el billete entre el libro y déjalo más
allá


Ya no era tan niño, unos 15 años y no me daba la gana de estudiar
siempre esperaba el día miércoles, no porque nos tocase educación física
y tuviéramos 4 horas menos de contenidos en el día, no, por eso no
era porque el miércoles nos tocaba Griego
era la mejor clase: en la que, por primera vez
conocí a Rocco Siffredi en Tarzán, a la Chicholina metiéndose un dotado burro
y Taboo I en el que sentí el repelús del incesto.

Nunca me pregunté si el profesor era pervertido, a lo mejor
porque nosotros estábamos más pervertidos aun, intoxicados
con lunes sexys del extra, todos los tomos de educación sexual de Salvat
mujeres pariendo en el libro de biología,
la unidad 4 del libro de anatomía: Aparato reproductor,
revistas porno como Play Boy, Pimienta Hot, Color Clímax,
Sex Bizarre, Euroticon, Cunts 69.

Los consejos del personal docente:
Ustedes saben chicos, que esto del SIDA pulula en el ambiente,
yo les recomiendo comprar una papayita, hacerle un huequito
y por ahí lo meten, ya verán que sentirán igualito a una hembra.


Pasaban los años, y todo quizá fue muy rápido,
hoy escribo esto como si fuera cosa que haya vivido recién,
han pasado 14 años, ya soy un señor y aún sigo contando estas cosas,
que entretienen cuando lo cuento en las fiestas
ese mi colegio, La Academia Naval Guayaquil
cuna del honor y del saber.

Los Latin King y los Ñetas
debías salir sin que te vea Ycaza, llevaba 5 corvinas
el Ycaza era un jodido, su madre vivía en España
le mandaba zapatos caterpillar
jeans anchos, camisas anchas
Y yo, como no versaba de pandillero
me fui por los malos caminos del Heavy metal
Iba a conciertos donde por primera vez fumé marihuana
y consuetudinariamente olía el aroma dulce de la base.

El colegio, la cadena trófica de la violencia, 
los más fuertes se alimentaban a través del golpe
del guachazo, del palazo en el culo, de la vejación,
tenían muchos recursos para cagarte la vida.
Lalé no te has cortado el cabello, Lalé los deberes, 
Lalé las ligas del pantalón,  Lalé las botas lustradas, 
Lalé justifica los atrasos, Lalé el pañuelo y la peinilla,
Lalé la placa de la camisa, Lalé la boina, Lalé la camisa interior,
Lalé ponte firmes, Lalé no te rías, Lalé no veas, Lalé estás arrestado...


Academia Naval Guayaquil mundo abstracto,
alucinado ejército pervertido, regimiento Motivado por la nada.
madre esquizofrénica que mece sus hijos
violencia militar como didáctica,
y más pervertido aun como pedagogía,
marchamos aturdidos a la sociedad
con el título de Bachiller de la República del Ecuador.

Lo único que hice fue dejarme crecer la cabellera
que ni siquiera me la conocía. Todavía.
Tengo compañeros que van por la calle hablando solos
llevando el pañuelo y la peinilla en el bolsillo trasero del pantalón.
Yo fracaso en la actualidad porque resulta
que la coima no ha sido normal
y los escalones del crecimiento no han sido cosa
de ver la pared y esperar el devenir.
Mi devenir siempre es la consecuencia del desinterés.

2 comentarios:

Gustavo Calderón dijo...

Bravo!

Andrés Lalé dijo...

gracias por visitar este espacio Gustavo, un abrazo.