viernes, 28 de julio de 2017

Escrito hoy sin más


Siempre vengo a este parque
porque tiene muchos árboles y en lo que cabe
los pájaros hacen su vida normal de pájaros,
las personas que vienen a este parque no son como yo
que me siento a meditar con los ojos abiertos
y en posición de loto.

Lidio en mi meditación con preguntas
que me hago a mí mismo, con estribillos de canciones,
y con voces de vendedores ambulantes
(todo en mi pensamiento).

Me siento imbécil, esta gente que no es como yo
me queda viendo, sé que piensan que soy un loco
como los que existen en cada barrio,
pero yo no soy así… tampoco tengo la certeza de quien soy.
El aprendizaje ha desdibujado mi verdadera figura.

A este parque vienen perros con sus dueños
a uno de esos lo han soltado y juega con una pelota de plástico,
así creo que soy
alegre, solitario, convencido en que esos movimientos
son el principio y el fin de la existencia.