viernes, 5 de mayo de 2017

Bomba de tiempo



A los poetas

Tengo el mismo miedo que tiene el pene desnudo dentro de una vagina promiscua, o viceversa. Ese mismo miedo se funda al respirar, desconfío del aire. No es de esperar menos, lo tóxico es el denominador común en el agua y en el aire. En qué otro lado del Planeta se supone que uno es “ser vivo”, fueron mentiras todos los panfletos publicitarios que se emitían cuando se habitaba en el vientre, qué les costaba decir la verdad, si se supiera que el ardor es normal en el fuego, entonces derretirse no habría sido sorpresa. Ya con cicatrices que deforman el alma, es obvio, la realidad es aprendida, a partir de ahì las pretensiones no serán ser mártir, ni ser masoquista, ni causar làstima.Hay que escribir, eso es suficiente. Escribir es felicidad, pero como nada es perfecto y todo tiene su paradoja, reírse también es la ironía de los que no respetan a un poeta, un poeta de economìa desnutrida y adicciones bien anquilosadas que da forma a lo abstracto y sublima en el lenguaje la sima donde todos los cobardes no quieren caer. Un poeta que se dispara en la frente todas las noches, no merece morir.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Asì es mi ciudad



Veo una sociedad romperse la boca
desgarrando el concreto con los colmillos de la aceptación,
veo una sociedad que Isaac Asimov desestimó
para sus relatos en Yo Robot,
Veo una sociedad
donde el homo economicus tranquiliza sus temblores
con la morfina de mercado fluyendo por sus venas.

Así es mi ciudad
donde el lienzo crudo de sus paredes
es el signo del arte conceptual,
paredes que le dan mantenimiento
a la cultura de la desigualdad social.
Los artistas varones de mi ciudad
en el ornato de sus bibliotecas
cultivan telarañas entre cada uno de sus libros,
ven el monitor y con el culo mojan la silla
mientras se conspira el engaño
a los espermatozoides que anhelan fundirse
con algún óvulo pero éste no existe
en la microscopía del azulejo.

Las artistas mujeres de mi ciudad
También cultivan telarañas en el ornamento de sus bibliotecas
También ven el monitor y también con el culo mojan la silla,
Tanto que sus glándulas de Bartolino piden piedad.
Los artistas de mi ciudad
Deben inmortalizarse bebiendo la ambrosía del arte
y vomitarla sobre el lienzo de la ciudad.
Revivir con colores el líquido gris que fluye por las venas
de los seres a quienes les desgarraron los ojos
cuando conocieron la ideología del derroche.

Por las venas de todos la sangre que fluye
tiene que ser roja como la sangre misma
que derrama el pueblo cuando se pone violento
porque la violencia del pueblo es autodefensa
la violencia del Dominador es un rayo
que estimula las mandíbulas y las disloca tanto
que con una bocanada
pone en peligro a toda la especie humana.

Así es mi ciudad
El “público arte” en los museos
donde se exhibe arte plástico, son los mismos artistas (en servicio pasivo)
el resto de la población no se entera ni se atreve.
Se prohíbe pintar el amor de la vagina y pene
para que los empleados municipales
no se hagan una paja en sus horarios laborales.

El arte plástico de moda que se inculca en los institutos de moda
es el de la estética obesa que en la soledad
devora la pulcritud de los museos
y se deprime cuando se le exige sinergia con un público
aletargado, robotizado y configurado a la conformidad.
No hay arte plástico que provoque algo más que decir: ¡oh qué bonito!
Tampoco se derrumban las fortalezas de los museos
que cuidan del arte a la sociedad.

Los postes, las calles y las paredes sufren la depresión del desamparo
están adscritos a funciones simples como emanar luz
sufrir el peso de la maquinaria humana
y soportar de un lado el frío y del otro lado
las flatulencias del cerdo que duerme.

Cuando a un artista le rompen la cabeza
los otros colegas están viendo en YouTube las tiras cómicas de su infancia
Los anarquistas que lo aparentan por la A que mancha sus chaquetas
el día de las Elecciones votan por la Derecha.
No les digo, mi ciudad es esquizofrénica alucina el bienestar
Bañándose bajo un diluvio de bilis.
Viene cayendo un billete de cien dólares
entre la gravedad y la fuerza del viento
depredadores con guayabera se arremeten con sus hocicos,
al parecer confunden el billete
con el alimento del espíritu y de la mente.

Los sitios donde frecuenta la juventud y se comunica
son congelados por los subzeros municipales
que aunque los debilites con la coima vienen sus refuerzos
con la coraza de su ideología más densa,
lanzan su reactivador fantasma y los municipales se agigantan
y “parten en dos” a los jóvenes con afilados toletes,
Y si ya ante la fuerza de la justa lucha juvenil, no vencen
proceden al segundo paso: REGENERAR SUS ESTADÍAS.

Así es mi ciudad, en un círculo parecido a un ring de Sumo
compiten un Gigante y un escuálido
El Gigante es un Marketing de Guerrilla de Chevrolet
y el escuálido es la Feria Internacional del Libro
En el Marketing de Guerrilla actúan dos mimos y una zanqueras
Los mimos hacen ademanes sexuales y la zanquera en falda corta
desgarra los ojos de los homo sapiens.

La Feria Internacional del Libro se trata de ciertos libros y unos gusanos
que cumplen su ciclo vital los diez días que la organizan.
Como es de suponer el Marketing de Guerrilla aplasta
A la Feria Internacional del Libro con cincuenta personas
que aunque no compren el Chevrolet, estarán para reírse lunaticamente
por los chistes fáciles de los mimos
y para ver que si se le mete el hilo en el culo a la zanquera.
Así es mi ciudad.
En las fiestas bailan Soy un hombre divertido
mientras que desde las lomas que circundan sus urbanizaciones
los tugurios cañaverales se derrumban.
Esas fiestas, esas fiestas, ay esas fiestas…
Las personas sobrias dicen sus mejores mentiras para realzar su ser,
ya en la borrachera conversan:
1ro de política, lustrando sus ídolos políticos y creencias políticas
dejándolos relucientes con argumentos poco inteligentes.
2do. de Emelec y Barcelona haciendo que el uno viole al otro y viceversa
insultando con el término maricón
como si los homosexuales no son lo bastante sofisticados para ser un insulto.
3ro de Dios, que dios, que mi dios, que por dios tengo este reloj
que dios me bendice con mi primer objetivo: Mi Chevrolet del año.
Y no saben que dios existe
para que las cagadas de la clase dominante sean limpiadas por la fe.

¿Por qué un joven o una joven no pueden salir a farrear
si no tienen vestimentas de marca y nueva?
¿Por qué, por tal motivo, se quedan en sus casas castigados por la Carencia?

Difteria de la escena:
- Hijo, hija salgan… vayan, diviértanse,
- Papá eres un fracasado
Necesito una camisa para la fiesta de hoy.
No tienes 100$ dólares de los Estados Unidos de Norteamérica
Para mi camisa
Mi camisa…

Así es mi ciudad
Teníamos un malecón lleno de drogadictos, prostitutas y ladrones
que algún día los parieron y fueron niños que jugaron y se ilusionaron
como todos como el opulento que carece o como el miserable que posee.
Tal como en Hiroshima y Nagasaki a los drogadictos, prostitutas y ladrones
se les tiró una bomba atómica, pero la bomba atómica de la regeneración
quitándoles el grado humanoide porque fornicaban, consumían drogas y robaban.
Faltó construir un malecón de cemento en las residencias
donde violan a la virgen de moda o en los despachos donde se forjan los robos
que desnutren a la sociedad.

Así es mi ciudad.
Así es mi ciudad.
Donde el cholo suda estudiando
y el mestizo blanco pasa rascándose los huevos.
Después del bachillerato ves al cholo buscando empleo en negocios multinivel
y al mestizo blanco con la mujer más guapa en el Chevrolet del año.

Eso en el caso de los hombres guayaquileños.
En el sutil caso de las mujeres guayaquileñas
lo importante es mantenerse bella
para conseguir pasear en esos lujosos Chevrolet del año
que conducen los mestizos blancos y algunos cholos enajenados
que se maquillan con talco rico el rostro.

Afortunadamente también existe lo contrario
El cholo que vence la adversidad del racismo
El mestizo blanco que escucha Víctor Jara
La mujer que es bella por los brincos de su espíritu
y por el halo de su inteligencia.

Así es mi ciudad.
Donde el verdor fue suplantado por el rojo del adoquín y el gris del pavimento
Donde nos cuidamos de la citadina acidez en el amor de un Centro Comercial
Donde se llega al clímax del paisaje fluvial porfiando en la balaustrada
Donde el ser humano, en el automóvil, perdió el derecho de sus piernas.

En las publicidades de Bon Ice la modelo chupa el bolo
como si estuviera chupando una verga.
Los hombres se erectan cuando ven
los poster publicitarios de cerveza.
Se practica el sexo anal sin previo aviso
Se pide sexo oral con los genitales fétidos
Los Ídolos de las adolescentes visten y actúan
como las actrices porno que ensucian la sabiduría del sexo.

Los veinteañeros son fanáticos de las actrices porno
que tienen la vulva bien rasurada
Por ellas se masturban todos los días, por lo que en el sexo
solo les excita los seres escasos vellos
preferiblemente las quinceañeras
Y las mujeres adultas se enloquecen con la Gillette,
Provocan accidentes en su pubis para que los veinteañeros
se sientan satisfechos y las erecciones no se caigan.
Así es mi ciudad.
Los transexuales: La Nicky, La Robin y la más famosa Amanda Lepore
ellas en sus gabinetes se entierran entre sus silicones
el amor de los adolescentes y los adolescentes rompen
entre los mismos silicones la letanía de sus masturbaciones.


Así es mi Ciudad.

sábado, 22 de abril de 2017

Patio de Comidas



Me hallo aquì con un documento apostillado
para calificar en el extranjero
llevo el celular descargado por un cargador inepto.
Canciones desde los parlantes colgados en el techo
con eso se pretende entretener, y la verdad
lo único que entretiene es la gula y el orgasmo,
tal vez alguna selfie.
Cinco mesas a la izquierda Nada Importante se devora
al Tiempo De La Vida, y eso ante los ojos de la muerte.
No consumo alimentos porque no tengo hambre,
leo Miller y es cruel que nada haya cambiado,
humanidad contemporánea inmutable.
Todos estos comensales en sus trabajos no trabajan por un pan
trabajan por dinero, y ver eso es la misma experiencia
que tienes cuando rechazas la mano que te mendiga.
Todos terminamos moviendo el culo por algo
mientras nunca se desanuda la garganta, respiramos
con ese estorbo como si fuera lo más normal
tal como normalizas esa mano que te sigue mendigando.
En este Patio de Comidas todos comen mierda
mierda tan mierda como la mierda que los poetas usan
para empachar sus narices en los bares cuando aparentan
normalidad.
Intersticio yo y todas las cosas, intersticio duro y muerto
como una piedra.

domingo, 9 de abril de 2017

Academia Naval Guayaquil




!Alinen arr! !Vista al frent!
Honores a la bandera
Atención vista a la de re!!

Salve oh patria, mil veces
Oh patria, gloria a ti, gloria a ti…


Se acababa el himno y la bandera seguía ondeando
ya más desteñida que otros lunes pasados.

¡Vista al frent!

Todo el pabellón como ráfaga regresaba
sus cabezas a su posición original.
Todos pubertos
entre paredes mitad celestes mitad blancas,
los colores libertarios de la ciudad,
ahora se entiende el éxodo.

Cuando éramos niños ahí por el 93
recuerdo que nos hacían cantar:

Marañón, río mar
descubierto por nuestra nación
otra vez, tú serás
avanzada de nuestro Ecuador.

A mi patria le robaron
el gran río marañón
y sus aguas son holladas
por la sombre de un oscuro usurpador


Chouvin se habría sentido orgulloso al ver
esos obedientes e irracionales pequeños
de cabello corto y boina
prestos a hacer lo que fuese por complacer a su inspector,
éramos unos soldaditos.

La leyenda decía que en ese colegio vivía el tintín,
en la novela Siete lunas y siete serpientes al tintín se lo describe
hipersexual, su falo le llegaba hasta al piso sus pies estaban al revés.
Nosotros pensábamos que se trataba de un simple duende
los niños se cagaban sentados en sus bancas sin avisar
esperaban hasta la salida
con el culo y el cuerpo entristecido.

Ya no era tan niño, unos 12 años y no me daba la gana estudiar
todo se me había acumulado en la vida, sobre todo los deberes
en los cuadernos había un gran vacío,
en mis conocimientos convencionales también había un gran vacío…
a pesar de eso pasaba de un periodo lectivo a otro 
muy fácilmente ¿Cómo lo hacía?
Dejaba un billete de 20 mil sucres entre las hojas del libro de matemáticas
para coimear al profesor.

Profesor me he quedado supletorio en su materia 

Y qué puedo hacer, cómo te puedo ayudar hijo mío

No sé profesor

tengo 20 mil sucres
No me enseñes eso hijo, hagamos algo, deja el billete entre el libro y déjalo más
allá


Ya no era tan niño, unos 15 años y no me daba la gana de estudiar
siempre esperaba el día miércoles, no porque nos tocase educación física
y tuviéramos 4 horas menos de contenidos en el día, no, por eso no
era porque el miércoles nos tocaba Griego
era la mejor clase: en la que, por primera vez
conocí a Rocco Siffredi en Tarzán, a la Chicholina metiéndose un dotado burro
y Taboo I en el que sentí el repelús del incesto.

Nunca me pregunté si el profesor era pervertido, a lo mejor
porque nosotros estábamos más pervertidos aun, intoxicados
con lunes sexys del extra, todos los tomos de educación sexual de Salvat
mujeres pariendo en el libro de biología,
la unidad 4 del libro de anatomía: Aparato reproductor,
revistas porno como Play Boy, Pimienta Hot, Color Clímax,
Sex Bizarre, Euroticon, Cunts 69.

Los consejos del personal docente:
Ustedes saben chicos, que esto del SIDA pulula en el ambiente,
yo les recomiendo comprar una papayita, hacerle un huequito
y por ahí lo meten, ya verán que sentirán igualito a una hembra.


Pasaban los años, y todo quizá fue muy rápido,
hoy escribo esto como si fuera cosa que haya vivido recién,
han pasado 14 años, ya soy un señor y aún sigo contando estas cosas,
que entretienen cuando lo cuento en las fiestas
ese mi colegio, La Academia Naval Guayaquil
cuna del honor y del saber.

Los Latin King y los Ñetas
debías salir sin que te vea Ycaza, llevaba 5 corvinas
el Ycaza era un jodido, su madre vivía en España
le mandaba zapatos caterpillar
jeans anchos, camisas anchas
Y yo, como no versaba de pandillero
me fui por los malos caminos del Heavy metal
Iba a conciertos donde por primera vez fumé marihuana
y consuetudinariamente olía el aroma dulce de la base.

El colegio, la cadena trófica de la violencia, 
los más fuertes se alimentaban a través del golpe
del guachazo, del palazo en el culo, de la vejación,
tenían muchos recursos para cagarte la vida.
Lalé no te has cortado el cabello, Lalé los deberes, 
Lalé las ligas del pantalón,  Lalé las botas lustradas, 
Lalé justifica los atrasos, Lalé el pañuelo y la peinilla,
Lalé la placa de la camisa, Lalé la boina, Lalé la camisa interior,
Lalé ponte firmes, Lalé no te rías, Lalé no veas, Lalé estás arrestado...


Academia Naval Guayaquil mundo abstracto,
alucinado ejército pervertido, regimiento Motivado por la nada.
madre esquizofrénica que mece sus hijos
violencia militar como didáctica,
y más pervertido aun como pedagogía,
marchamos aturdidos a la sociedad
con el título de Bachiller de la República del Ecuador.

Lo único que hice fue dejarme crecer la cabellera
que ni siquiera me la conocía. Todavía.
Tengo compañeros que van por la calle hablando solos
llevando el pañuelo y la peinilla en el bolsillo trasero del pantalón.
Yo fracaso en la actualidad porque resulta
que la coima no ha sido normal
y los escalones del crecimiento no han sido cosa
de ver la pared y esperar el devenir.
Mi devenir siempre es la consecuencia del desinterés.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Hija





Necesito abrazarte y lo hago cada noche en mis sueños
despierto y quedo exánime sobre la almohada
¿Dónde se ha ido tu ser pequeñito?
¿Dónde se ha ido la manzanilla de tu cabello?
¿Dónde se han ido tus desafinados besitos?

Sé que mis labios están en tu ausencia
labios que el recuerdo construye
y tiempo desvanece
distancia inconmensurable brillante
como un puñal inmaculado
que me inquieta los días.

Dónde está tu cuerpo yuxtapuesto al mío
ya no soy tu catre
siguen mis manos extendidas y abiertas
sacrificadas en esa abertura indefinida.
Te quiero arrancar de mis ojos
donde está aún el reflejo de tu partida
te quiero sacar de mis oídos para sostener tu voz
como el sonsonete que decía:

No papi, papi, no, papi no te vayas
No papi, papi no, papi no te vayas
No papi, papi no, papi no te vayas,
y no dejarte ir como lo hace la perra histérica
a la que se le roban la camada.
Soy esa perra histérica a la que le regalaron sus hijos
que en sus mamas aún hay leche caliente.
Esa perra soy. Ladro al vacío.

Te veo en todos esos niños que pasan por el camino
y dejo de caminar
porque en esos niños estás tan lejos y tan cerca,
tensiones contrarias que zigzaguean la forma de mi cerebro.
¿Dónde está el espectáculo de verte tomar la teta?
Tengo en mis brazos el fardo del tiempo
y sobre el tiempo tu ausencia meciéndose.

martes, 27 de septiembre de 2016

Consciencia

Foto: Eduardo Jaime

Cuántos cientos de litros de alcohol

hubo en mi sangre
y antes de llegar a mi sangre
qué tejidos consumiría
con su naturaleza ardiente
cuánto humo de diferentes procedencias
enceguecieron mis pulmones.

Sin embargo fueron más risas

que desdenes los proyectados por mi rostro
sobre la cúspide del exceso que
en resacas y sobredosis
nos daba cátedra de la realidad.

Esa realidad está documentada

en el dolor de la médula
que nos joroba,
y en el dolor del pecho
que nos comprime.

El doctor auscultaba mis pulmones

y diagnosticó que todo estaba bien
hice el gesto de no haber entendido,
Sin más me fui.

No me lo creí, para nada

en ese momento surge
mi increíble habilidad de compendiar
la sublimidad de la decadencia
en un segundo de pensamiento.

Me apena los días pasados

y le rindo homenaje a cada neurona
abatida por la repetición retórica
de mis paranoias.

El pensamiento se torna

más malévolo que la misma droga,
agobia a la negritud de mi cerebro
que fusiona el free jazz y la marimba,
es el instante cuando alguien
chasquea sus dedos en mis ojos
para regresarme al presente.

Por inercia casi sin decidirlo

me dirijo a tomarme una cerveza
invito a todos los amigos
alcohólicos y drogadictos, para que se sienta
el acto social de haberme reunido.

La mañana siguiente

ni las palabras del doctor son alicientes
y escuchar Chet Baker 
es hacer cinematográficas las circunstancias
a las cuales mi dolor le está dando lucidez
ahí todos los sentidos adquieren más sensibilidad.

Cuando las apariencias caducan se hacen ridículas

el cuerpo se confiesa destrozado 
por dentro y por fuera,
el autoconcepto nos mordisquea la cabeza.

Husmeo la privacidad del mundo

para enterarme de su infidelidad
y me retuerzo cuando me entero que sí lo era
que me era infiel antes que yo naciera
y esos celos retroactivos me confunden
me siento el único amante traicionado
de todo el planeta.

¿Saben qué?
Como mi padre igual todos moriremos,
morirá el luterano y morirá el poeta,
hoy o mañana la vida se nos irá
los huesos siempre cantan el éxodo de la tragedia.

Otras vidas seguirán naciendo
como han nacido frente a tu lenta muerte
el fin de tu tragedia servirá para tensar
un poco la tasa de natalidad de tu nación.

Respira amando ese aire
como amas a tus padres y a tus hijos
llora con orgullo ese llanto
no utilices lo patético para que te besen
ve a donde la soledad y aprende.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Metanoia

Foto: Eduardo Jaime


Qué diferente me he vuelto, las canciones autóctonas
no me provocan nada en la cintura
soy este ser hambriento de sonidos difíciles
que insinúa en sus movimientos la síncopa del Jazz.

Me tomo muy en serio ideales nacidos del rechazo, del hastío
de toda forma de agresión y de las drogas que rompieron
todo lo precario que me veo en estas fotos reveladas  
que provocan reminiscencias nocturnas. y me veo diferente.

Es que cómo no ser diferente, cómo no ser raro si
ya no hay luciérnagas en esta ciudad que cuiden mis aventuras con su luz
ya no hay el canto de los renacuajos
ni puedo resbalarme feliz sobre el musgo del invierno.

La pampa, el circo de bajo presupuesto y el olor ecuestre que desprendía
hasta la lluvia que percutía en el suelo, todo ello
se lo llevó la urbe en vómitos de cemento
sobre todos los lugares donde se saltaba.

Peor aún han sido las costillas de la muerte
que tienen encarcelada la ausencia de mi padre
tal ausencia que en el claustro del ataúd nunca más podré ver.
Y qué me dicen del tiempo que se ha llevado la salud
y la piel tersa de mi madre, irrefutable, frío con precisión.

El tiempo se lleva la mayoría de las cosas tarde o temprano,
y somos nosotros confundiéndonos entre ese tarde o temprano
ahí maquinando ideales, proyectos de vida, y demás cosas
que se irán en la simple experiencia de haberlas conseguido.

Reinventarse en el camino nos asegura ir como un niño
que lo descubre todo por vez primera,
ser un novato en la repetición.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Urgencias

foto: Eduardo Jaime



Hay una fila larga de urgencias,
con una sola decisión como acto terrorista
elimino en un segundo de explosión todo
y me quedo dentro del polvo que se levanta
con una sensación de tener ya todo solucionado.

Las urgencias son indestructibles
y la única salida que hay es resolverlas
pero cada vez llegan más, las trae el tiempo
más y más, no paran de llegar, la fila
se torna infinita, inconmensurable, aterradora.

Sin embargo esas explosiones, esa polvareda
quita temporalmente aquella sensación de ansiedad
al ver que los problemas que se dan normalmente en la vida
están cuesta arriba y aparentemente muy remotos de resolver
una nube de polvo entonces sirve.

¿Qué queda? Creo que nada
salvo que dejarse abstraer por el arte
quedarse absorto ante su postura conquistadora
ante su seducción que nos quita un pedazo de vida
para ahí encajar su quid, eso que nos droga.

El arte está en el color vacío del techo
cuando en mi estado onírico que me eleva
fantaseo mi ser en bellas formas.
Mi “valioso tiempo” es aniquilado 
vivir mejor en el pensamiento compensa. 

miércoles, 27 de julio de 2016

Después del estruendo


Después del estruendo que representa ir respirando
y caminando a la vez por la vida mientras uno existe,
paso con la distracción y el letargo
del que muere leyendo mientras cruza la avenida.
El halo de la pereza empuja a los pensamientos
fuera de la órbita del cerebro  y la ignorancia que padezco
es la misma que padece el conserje hacia el confort
ese que me infectaron las comunidades anglocéntricas,
estoy en este maniqueísmo entre las bondades de lo importado
o de lo que nunca se podrá exportar
y las malevolencias del exceso o las de la extrema carencia.

Igual a un profesor que nunca tiene ganas de calificar
así somos con nuestros pasos, así de irresponsables nos comportamos
dejando en piloto automático a lo autodestructivo.
Cuánto quisiera yo, como todo el mundo quisiera, supongo
limpiar algunas hectáreas de ruinas en el cerebro
prejuicios que ahora generan pensamientos hacia objetos inocentes
objetos que nos miran perplejos diciendo a la vez:
¿Y éste? Hasta qué hora me mira… ya me quiero ir.
El objeto siente que si se moviera provocaría nuestro enojo
como lo hacen esos perros dementes que limitan
el tránsito en las aceras.

La vida es un eterno velorio hasta que la muerte impide
que se te pierdan las cosas, los seres y hasta uno mismo,
pero pensar mucho sería una mala decisión
para estos tiempos neoliberales que desdeñan el suicidio.
¡Ay, Lizardo querido!
si feliz muerte conseguir esperas,
es justo que advertido,
pues naciste una vez, dos veces mueras.
Así las plantas, frutos y aves lo hacen:
dos veces mueren y una sola nacen

Nacer es empezar a morir, desde la célula
desde el pulmón intoxicado de oxigeno intoxicado
desde el fruto intoxicado de agua intoxicada y semillas
genéticamente creadas para nutrir la obesidad de los países
que nunca conoceré más que en escenarios cinematográficos
y en flashes informativos de algún genocidio. 

foto de Eduardo Jaime

jueves, 1 de octubre de 2015

Frontera


A Aylan Kurdi

Aylan despierta, ya no duermas tanto
tanto hace que estás ahí
debemos ir al parque a jugar
como todos los sábados.

Vamos Aylan que el día está despejado
se ven nítidas las montañas
y el parque está lleno de niños.

Aylan levanta, por qué haces
como si respirases la sal
descansando entre el mar y la arena.
El sol ilumina tu cuerpo
azul cobalto, rojo de cadmio abrigando
tu piel de ocre y amarillo Nápoles,
levántate que está bueno el día.

No existe la utopía del mar, Aylan
desembarca ya de ese sueño
levántate, que los niños te esperan
en los juegos,
sale de este infierno que es dormir toda la vida
durmamos cuando venga la muerte.

Aylan, ya nos sueñes esas cosas
la leyenda dice
que nos rompieron la frontera
a balazos
y sus fronteras se derribarán
y aplastarán nuestros cuerpos
las puntas de sus linderos se enterrarán
como obsidiana afilada en el tiempo
sobre nuestro anhelo.

Ven Aylan deja de alucinar
el mar no es esta humilde cama
el vaivén de las olas no está recorriendo tu cuerpo,
ven que te enseño en los columpios
El vaivén del viento.

¿Qué sueñas Aylan?
seguramente que estamos en Europa o Estados Unidos
abrigándonos del invierno
viendo el fútbol
disfrutando la educación, la salud, la seguridad social
la arquitectura, el arte y la moda.

Ahí en esa vida como sus habitantes la tildan
de aburrida, protegida y predecible.
No nos asusta el desempleo ni los recortes
ni la corrupción de los partidos políticos
ni el racismo ni el frío.

Nosotros los Malaria, los Tifoidea, los Ébola
los Desnutridos, los Educaciónincompetente
los Mendigaensemáforo
los Mendigallorandoenveredas
los Inhalacementodecontacto, los FumaH
los Llevamorteroenelhombro
los Nadie.
Tan solo queremos vacaciones pagadas

y que la semana dure 35 horas.